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Atzo Atzokoa

Autores:   Comisión de Vacuna (Guipúzcoa)
Titulos:   Informe evacuado por la Comisión de Vacuna en cumplimiento de lo acordado por la Excma. Diputación extraordinaria de esta M.N. y M.L. Provincia de Guipúzcoa, en sesión de 14 de junio del año próximo pasado e impreso por resolución de la ordinaria..
Materias:  Vacunación - Gipuzkoa
Editores:  Imprenta de la Provincia, Tolosa, 1871

Localizacion              Sign.Topografica
FONDO DE RESERVA          C-2 F-1

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INFORME
EVACUADO POR LA COMISION DE VACUNA
EN CUMPLIMIENTO DE LO ACORDADO POR LA
EXCMA. DIPUTACION EXTRAORDINARIA
DE ESTA
M. N. Y M. L. PROVINCIA DE GUIPUZCOA,
EN SESION DE 14 DE JUNIO DEL AÑO PRÓXI-
MO PASADO É IMPRESO POR RESOLUCION DE
LA ORDINARIA DE 15 DE MYO DEL PRESENTE
DE
1871.

Tolosa: en la imprenta de la Provincia, año 1871.
 

DE LA VACNA Y SUS INOCULACIONES.

Son tan inmensos los beneficios que la vacuna ha derramado sobre el género humano, que será deudor de eterno agradecimiento á su descubridor el inmortal Eduardo Jenner.

En Inglaterra, pátria de este distinguido médico, que á no dudarlo ha conjurado en gran pate una de las mas horrorosas y mortíferas enfermedades qeu afligian á la humanidad, obliga la ley desde el año de 1867 á que se vacune á todas las criaturas; y tanto allá como en todo el mundo civilizado la linfa que cuasi esclusivamente se emplea por recomendacion de los mas ilustrados médicos, es, la que á principios del presente siglo propagó el Doctor Jenner, porque se cree, que la que en buenas condiciones viene trasmitiéndose de brazo á brazo, conserva su primitiva fuerza y eficacia. No han faltado sin emargo médicos de vasta instruccion, que temiendo principalmente la rasmision del virus sifilítico con las vacunaciones de brazo á brazo, y animados tambien de la idea de que la vacuna de origen primitivo podria producir mejores efectos preservativos, que la humanizada desde tan largo tiempo, hayan dirigido sus miradas al cow-pox.

Con vacunas obtenidas de vacas de Beaugency, de Passy, y otros puntos, observadores distinguidos, entre los que se cuenta á Ceely y Majendie, han practicado inoculaciones directas de las vacas á las criaturas, que han sido seguidas de fuertes y alarmantes síntomas; pero se han evitado estos cuadros, cuando la linfa vacuna, antes de ser trasmitida á la criatura ha pasado por tres ó cuatro inoculaciones sucesivas en vacas.

Galvieti inauguró en Nápoles el sistema de la vacunacion animal, y mas tarde el Sr. Lenoix condujo desde aquel punto á Francia una vaquilla con vacuna, de la cual en presencia de varios y notables profesores de medicina practicó las tres primeras inoculaciones en niños, y muchas en adultos con resultado; y aunque se continua empleando por algunos este sistema de vacunacion, son aun muy dudosas las ventajas positivas que ofrece sobre los resultados favorables que se palpan constantemente de las que se practican con la linfa que propagó Jenner, y mientras ulteriores observaciones no ilustren con mas datos esta difícil cuestion, cree la comision, que con ella se debiera desde luego propagar en nuestra provincia la vacunacion, hasta donde fuera posible, adoptando al objeto las medidas siguientes.

Medias que la Excma. Diputacion foral de es-
ta provincia de Guipúzcoa, podria adoptar
para extender la vacunacion en sus ad-
ministrados, con el laudable fin de
perservarles de las funestas conse-
cuencias que desde hace mucho
tiempo están sufriendo por las
epidemias variolosas

Se nombrarán por la Diputacion cuatro facultativos que residan en las cabezas de los cuatro partidos judiciales de la provincia, para que siendo los encargados de recojer y conservar la linfa vacuna humanizada, procuren como Directores de vacunacion con la cooperacion de todos los Sres. Alcaldes, facultativos y demas personas influyentes de sus correspondientes distritos extender la vacunacion hasta donde sea posible.

La linfa la recogerán dichos Directores por sí ó mediante sus delegados, que nunca podrán ser otros que los facultativos de los pueblos, de las criaturas que mejor la ofrezcan, reuniendo las circunstancias que se espresan en los apéndices A y B, y siempre la tendrán en cantidad suficiente para atender á las necesidades de sus distritos.

La Diputacion proveerá á los cuatro facultativos referidos de tubos capilares, puas de marfil, cagitas y cuanto sea necesario para la conservacion y remision de la linfa.

Los tubos, puas, etc. que contengan vacuna, llevarán una etiqueta en la que se esprese el nombre, apellido, edad, conformacion, constitucion y temperamento de la criatura que la haya producido y la fecha en que de ella se hubiese recogdo.

La remuneracion de los cuatro facultativos directores consistirá en la satisfaccion que deben tener por el bien que dispensan á la humanidad mas               rs. vn. anuales que de la Diputacion percibirán, y la de todos los demas en la misma satisfaccion y retribucion pecuniaria que mas adelante se dirá.

De las vacunaciones

1.Las vacunaciones serán públicas ó privadas. Las públicas se verificarán en las casas consistoriales de los pueblos, anunciándolas á sus vecinos con la debida anticipacion, y serán gratuitas para los operados; pero al facultativo abonará la municipalidad 4 rs. vn. por cada una de las que lo hubiesen sido con buen resultado, sin que para esto se exija otro documento que la presentacion del registro, que llevará el facultativo, y en el cual aparecerán todos los vacunados en el año.

2.Las privadas se practicarán en las casas de los interesados, y estos retribuirán al facultativo con 6 rs. vn. por cada individuo operado con feliz resultado.

3.Todos los facultativos llevarán un registro en el que anotarán las vacunaciones que practicaren, y estos registros, arreglados convenientemente para el obgeto, serán suministrados por la Exma. Diputacion.

4.No constarán en el registro como casos de buena vacunacion sino aquellos en que se hayan presentado dos pústulas, cuando menos, con todos los caracteres que constituyen una verdadera vacuna.

5.Al fin de cada año remitirán los facultativos de los pueblos un estado demostrativo de las vacunaciones del año á los inspectores respectivos de los distritos, y estos elevarán los generales á la Exma. Diputacion, quien facilitará tambien los impresos necesarios.

6.Los padres de las criaturas vacunadas gratuitamente estarán obligados á llear á estas, al octavo dia, á donde designe el facultativo que les hubiese vacunado, tanto para que obsere el resultado de la operacion, como para que en caso de necesidad recoja ó trasmita de ellas á otras la linfa que mejores condiciones ofreciere.

7.En los casos remunerados por los particulares deberá el vacunador pasar á las repectivas casas de los operados, para cerciorarse del resultado, y registrarlo segun corresponde; y cuando encontrare vacuna de condiciones superiores, suplicará á los interesados la pongan á su disposicion, haciéndoles comprender, que la estraccion de la linfa bajo ningun concepto perjudica á las criaturas, y que en aquel caso especial dispensarán un gran beneficio á la humanidad.

8.Los vacunadores podrán operar en todo el año, y aun en épocas de invasion de la viruela, porque es un grave error creer, que la vacunacion en tiempos que reina la viruela hace se contraiga esta; pero debe tenerse presente, que las épocas mas favorables para el desarrollo perfecto de las pústulas son la primavera y el otño, y que los meses de vacunaciones oficiales serán Abril, Mayo, Setiembre y Octubre.

9.Cuando por alguno de los facultativos se observaseun caso de vacuna estraordinaria por la regularidad en el desarrollo de los granos, su buen aspecto y gran actividad y tamaño, lo pondrá en conocimiento del Director del distrito, sin perjuicio de que en tiempo oportuno proceda á su inoculacion de brazo á brazo, y á recoger parte de la linfa para conservarla en tubos.

10.Por indicacion de los facultativos anunciarán del púlpito los Sres. curas párrocos los dias para las vacunaciones públics, y convendria, que los sacerdotes todos, y las demas clases influyentes de la sociedad propalasen la idea de que la vacunacion es un deber social y de humanidad. Los maestros de instruccion primaria, á quienes se entregarán las listas nominales de los vacunados en cada año, procurarán indagar, si algunos de los niños que acuden á sus escuelas se hallan sin vacunar, para que obteniendo el beneplácito de sus padres sean vacunados en la primera ocasion.

De las revacunaciones

La revacunacion está aconsejada por las observaciones de los mas distinguidos profesores de Medicina, y deberá practicarse por los vacunadores bajo las mismas condiciones que la vacunacion primaria.
 

APENDICE A
Instruccion para los recolectores de vacuna, sobre el modo de recogerla y conservarla.

-En tubos capilares de cristal.-

Se abren los granos con una lanceta (que es el instrumento á que los mejores prácticos dán la preferencia) del modo acostumbrado. Al poco rato se forma una pequeña gota redonda que en la linfa de buenas condiciones ha de ser trasparente y algun tanto viscosa; y se aplica sobre esta goa una de las extremidades del tubito capilar en sentido casi horizontal.

Si el tubito tiene alguna de las extremidades menos recta que la otra, se aplicará á la gota la parte mas recta ó regular. Esta primera gota ocupa una pequeña parte del tubo, y conviene á veces aguardar á que vuelva á salir mas pus del mismo grano, ó abrir otro para que entre en el tubo la suficiente cantidad para una vacunacion. Estos tubos no deben llenarse mas que á la mitad, teniendo cuidado de que la linfa sea pura y cristalina, y no tenga escamas del epitelio, ni pus opaco, ni coagulos de sangre.

Para cerrarlo se hace que la linfa pase de la estremidad del tubo á su centro, teniéndolo verticalmente, y dándole algunas sacudidas mediante golpes de muñeca sobre el brazo opuesto ú otro punto. Cuando llega la columnita de linfa á la mitad del tubo, se cierra la extremidad por donde ha entrado, aplicándola á la luz de una bugía ú otra llama cualquiera pues el cristal se derrite inmediatamente, y queda el agujero obliterado completamente. Se procede á cerrar la otra extremidad del tubo, pasándolo vivamente por la llama desde el punto en que se halla la linfa hasta el estremo abierto, el cual se detiene un momento dentro de ella, para que se derrita y cierre como el otro. Se tendrá especial cuidado en no aplicar la llama por debajo del pus, para evitar que este se concrete.

Es necesario pasar el tubo por la llama como acabamos de decir, porque si se aplica á la luz su exremidad abierta sin esta precaucion, no hay duda que la derretirá y cerrará: pero antes de que quede cerrado, y mientras que el cristal está aun reblandecido, el aire contenido se dilata con la calor, y forma una pequeña ampollita que ó bien se revietna en el acto, obligando al operador á romper la punta, y hacer de nueov la operacion, ó bien queda entonces enterito, pero tan ténue y delgado, que el menor choque lo rompe mas tarde. Por otra parte, cuanto menos aire queda en el tubo, menos se alterará la linfa.

Debe tenerse mucho cuidado en no dejar d elas manos ningun tubito, hasta que la linfa haya pasado á su mitad, porque el líquido se concreta pronto hacia el orificio, y despues es muy dificil hacerlo salir; pero haciéndole pasar al centro del tubo, puede dejarse sobre la mesa y continuar llenando otros seis á ocho, antes de proceder á cerrarlos. Sin embargo no puede diferirse esta operacion por mas de 5 á 10 minutos, porque la linfa se pega contra las paredes del tubo, sobre todo si es algo mas viscosa de lo regular, y al quererlo emplear para vacunar, no sale facilmente aun soplando.

Cuando de las pústulas no sale la linfa facilmente, se la favorece con ligeras presiones con las cachas de la lanceta, ó con el tubito, pasándolo por la superficie de aquellas con mucha suavidad, y mas ó menos oblicuamente, á fin de que para el momento en que llegue su estremo al punto del pinchazo, se encuentre con linfa que entre en él. Esta operacion, que rara vez se hace necesaria, debe practicarse con el mayor cuidado, para no causar la mas ligera herida con la punta del tubo. Se observa generalmente, que la exudacion de linfa es bastante copiosa, para que despues de uno ó dos minutos de la abertura del grano se forme una gota regular, y en este caso solo basta introducir en ella la estremidad del tubo, sin que se toque la superficie del grano.

Recogida la linfa, el vacunador debe tener cuidado de ir metiendo como alfileres los tubitos que proceden de una misma criatura en un cuadrito de papel, en el que qpuntará el nombre de aquella, la fecha en que se le tomó y demas circunstancias que juzgue convenientes. Pero los agugeros del papel por los que han de atravesar los tubitos deben hacerse con un punzon delgado, y no con los mismos tubos porque pueden romperse.

Estos tubitos puede llevarlos el vacunador en el bolsillo sin riesgo de romperse, metiéndolos en una cagita de las dimensiones que se citarán, ó de mas cabida, cuidando de que los tubitos estén separados con algodon en rama, y lleven su correspondientes etiqueta.

Pueden enviarse tambien por el correo facilmente, y sin peligro de que se rompan, de la manera siguiente. Se toma un pedazo de madera blanda de abeto de unas 3 ½ pulgadas de largo 1½ de ancho y 4/6 pulgadas de grueso, y se le hace en medi una ranura ó escavacion no muy profunda de ¼ pulgada de ancho, y en esta escavacion se meten dos, tres ó mas tubitos con unos cuantos filamentos de algodon en rama paa que estén sugetos. Se adapta encima de la ranura una pieza mas delgada, del ancho y largo de la en que vá aquella, para que sirva de tapa, y se sujetan las dos unidas, sea atándolas, ó clavándolas con alfileres: un paquetito hecho asi puede ir perfectamente por correo sin temor de que al sellarlo se rompa.

Para vacunar con linfa contenida en un tubito, se rompen las estremidades de éste, y se hace salir el contenido sobre la punta de la lanceta ó instrumento de vacunar, soplando por una de las extremidades. Algunos prefieren hacer que el pus contenido en el tubo caiga sobre un cristal á impulso del soplo.

Puas de marfil.

Para fabricar estas puas debe emplearse marfil viejo por ser menos poroso que el nuevo, y se las da la forma y dimensiones de una lanceta comun, por considerar las mas ventajosas.

Para cargar las puas se arbre (como hemos dicho al tratar de los tubos) uno de los granos con la lanceta, y al formarse la gota de linfa, se toma parte de ella en la punta de la pua, y se la deja secar, poniéndola de manera, que la linfa esté completamente al aire. Se untan así otras varias puas, y cuando se observe haberse secado la primera, se principia por ella á darlas nuevo baño, pues á lo menso deben de tener dos, para que las operaciones sean despues eficaces. No solamente las puas sino tambien parte de su superficie hay que meter en la linfa. Cuando se hayan secado, se envuelven en tafetan de seda, que despues se pega con goma, y se meten en un frasco de cristal bien cerrado y lleno de algodon en rama. No deben reunirse en un mismo paquete puas de diferentes procedencias. A cada paquete de puas hay que poner tambien una notita de la fecha en que se tomó, y su procedencia.
 

Eleccion de linfa que ha de conservarse.

Esta eleccion es de la mayor importancia. La linfa debe tomarse siempre de granos superiores y bien caracterizados.

Las circunstancias de una buena vacuna son las siguientes.

Vacunada una criatura, que no lo ha sido antes, no se nota efecto local en los dos primeros dias; pero si ha de prender la vacuna, se vé al final del segundo dia, ó al tercero una ligera elevacion papular, la cual para el quinto ó sesto dia llega á ser una vegiguilla marcada, de color azulado, con los bordes elevados y una depresion peculiar en el centro en forma de taza. Esta vegiguilla, cuya estructura es celular, se ensancha gradualmente, y para el octavo dia (ó sea en igual dia de la semana en que se hizo la vacuancion) se vé que las pústulas alcanzan su mayor perfeccion. Entonces están los granos llenos de linfa transparente, redondeados y de color perla mas pronunciado. La elevacion de los bordes y la depresion del centro son mas marcados. Al cumplir el octavo dia ó algunas horas antes empieza á formarse en la base de los granos una inflamacion anular llamda areola, que se estiende al mismo tiempo que el grano durante dos dias. Cuando llega eta á su mayor desarrollo adquiere el diámetro de 25 á 75 milímetros, y casi siempre vá acompañada de hinchazon y dureza de los tegidos inmediatos.

La formacion de la areola exige la atencion del vacunador como signo evidente de que el cow-pox ha producido su efecto específico en la constitucion. Otras pruebas de la influencia de la vacuna en la constitucion del individuo son la inquietud de éste, el calor de la piel, y algun desórden en el estómago ó intestinos, y á veces la inflacion de las glándulas axilares. Pero estos síntomas generales son casi siempre ligeros, y su ausencia no es razon para dudar de la eficacia de la vacunacion, siempre que haya existido la areola.

Despues del décimo dia la areola empieza á desaparecer, dejando, segun vá marchitándose, dos ó tres círculos concéntricos de rubicundez. Principa la desecacion del grano por el centro, tomando un color parduzco, y la linfa que queda se vuelve opaca concretándose gradualmente. Hacia el 14.º ó 15.º dia el grano se vé convertido en una costra dura y redonda de color rojo parduzco, la cual se contrae, se seca y ennegrecida cae al 21.º dia dejando en pos de sí una cicatriz, redonda, profunda, estampada, atravesada de radios, y sembrada de puntitos negros, que corresponden indudablemente á las celulas de que están provistos interiomente los granso y que nunca se borra.

A las alteraciones locales que dejamos mencionadas acompaña á veces una pequeña fiebre; particularmente del 5.º al 7.º dia, pero tan ligera, que casi siempre pasa desapercibida. Otro segundo ataque suele ocurrir en la época en que la areola está en su apogeo, y este suele á veces ser mas fuerte; el niño se inquieta y sobreviene un desarreglo de estómago ó intestinos. Casi al mismo tiempo, especialmente si la temperatura es cálida, aparce á las criaturas con frecuencia en las extremidades, y no tan amenudo en elcuerpo, una especie d eerupcion roseolar, ó vesicular, que por lo comun dura una semana. Cuando se vacuna á jóvenes adultos ó que antes no han sido vacunados, y asi mismo cuando se emplea linfa que ha sufrido pocas trasmisiones de su primer origen (la vaca) los fenómenos que resultan, comparados con los fenómenos que resultan, comparados con lso que acabamos d edescribir, se retrasan en su curso, y la areola se presenta muchas veces mas difusa. Hay tambien mas calentrua pero no se presenta la erupcion con tanta frecuencia. Este es el curso de la buena vacuna.

Las criaturas de pecho son mejores suminstradoras de linfa, que los niños mayores  los adultos. Las criaturas de complexion morena, no gordinflonas, de cutis grueso, pero suave y limpio son las que dan linfa mas eficaz.

La linfa de primera calidad es siempre diáfana, y debe tener cierto grado de viscosidad.

La linfa serosa, delgada, debe rechazarse como no adecuada para ser conservada. Con respecto al estado del grano para tomarse de él la linfa que ha de conservarse, debe decirse, que la linfa será muy eficaz tan pronto como empieza á formarse; pero suele haber muy poca cantidad, y siendo casi imposible recogerla, suele aguardarse á que el grano haya llegado á su término, que es generalmente al cumplirse la semana como se ha dicho antes; y téngase entendido que no por esto la linfa es menos eficaz que la tomada al principio de la formacion del grano. Hay sin embargo que advertir, que segun regla establecida por el D.r Jenner debe hacerse la extraccion antes de la formacion de la areola, ó pocas horas despues que haya empezado. No puede cometerse mayor error que tomar linga cuando la areola se ha formado ya del todo. El D.r Janner protesta enérgicamente contra esto, y vacunadores de autorizacion repiten la misma reprobacion.

APÉNDICE B
Instrucciones para los vacunadores.

1.ªNo se debe vacunar á sugetos que no se hallen en buena salud, sino en circunstancias muy especiales. Es conveniente cerciorarse de que la persona que se va á vacunar no padece erupciones ni otra clase de afecciones, y si existiendo aquellas se tubiera que vacunar, se haria con todas las precauciones necesarias, para no perjudicar á la criatura que suministra la linfa.

No hay necesidad de revacunar á personas que en su infancia hayan sido eficazmente vacunadas hasta que tengan 15 años de edad, ó 12 si hubiese peligro inmediato de viruela.

2.ªEn todas las vacunaciones ordinarias deben darse 4 ó 6 pinchazos separados, de suerte que se produzcan 4 ó 6 granos de buen tamaño, y si se vacunase de cualquier otro modo que el que hemos citado, debe cuidarse de que se produzcan efectos locales iguales á los referidos.

3.ªHa de tenerse mucho cuidado en conservar los granos durante su curso sin lesion alguna, esto es, sin romperse, y evitar mas tarde el que se quiten las costras prematuramente.

4.ªSolo deben anotarse los casos de vacunacion, cuyo curso haya observado el vacunador. Ningun caso de vacunacion con linfa primaria se anotará como bueno, á no ser que el curso del grano haya sido estrictamente regular y conforme á la descripcion que queda hecha del curso de la buena vacuna, ni se considerará como bueno caso alguno de revacunacion, á menos que el grano que se forme, sea el de la vacuna regular, ó que los resultados de la inoculacion se hayan modificado normalmente segun la adjunta descripcion del apéndice C. Y si en cualquiera d eestos casos se anotára como buena una operacion cuya marcha no esté conforme con la de las adjuntas descripciones, póngase la palabra "irregular" en la columna del registro en donde se califiquen los resultados.

5.ªCada vacunador debe procurar mantener la vacuna en su distrito por inoculaciones sucesivas, de tal modo, que siemrpe pueda vacunar directamente de brazo á brazo, y en circunstancias ordinarias no debe adoptar otro procedimiento. Para cualquier caso extraordinario que pueda ocurrir, se tiene en reserva linfa conservada, sea en estado seco, en puas d emarfil resguardadas con todo cuidado de la humedad, ó bien segun el método del D.r Heushand de Edimburgo en estado líquido, en tubitos cortos y uniformemente capilares, cerrados herméticamente por ambas extremidades. Linfa bien conservada por cualquiera de estos medios puede usarse sin limitacion de tiempo, pues conserva su virtud por meses y aun años, pero siempre hay que tener algun cuidado por sí con el tiempo se ha vuelto inerte ó inservible para vacunar. Si para vacunar con linfa extraída recientemente, se lleva de uno á otro lado en un frasco, ó de cualquier otro modo, sin que el receptáculo esté herméticamente cerrado, no deben pasar mas de 48 horas y en tiempo caluroso mas de 12 antes de emplearla.

6.ªEl vacunador debe de emplear tan solo la linfa tomada de las criaturas que ofrezcan; salud completa con robustez, buenos antecedentes relativos á la salud de los ascendientes de sus familias, y granos de vacuna bien caracterizados, enteros ó sea sin abrirse, que hayan seguido un curso regular en su desarrollo, y no tengan formada la areola, ó si la tuvieren lo sea de pocas horas. Nunca usará la que provenga de casos de revacunación.

7.ª En la vacuna de brazo á brazo, y mucho mas cuándo se coge linfa para conservar, hay que evitar el que se agote de pus el grano que se ha pinchado. De un grano como el que comunmente produce un pinchazo de vacuna en circunstancias ordinarias, no debe tomarse mas linfa que la necesaria para vacunar directamente á cinco individuos, ó la suficiente para cargar 7 puas de marfil, ó bien para llenar tres tubos capilares: y de granos de mayor ó menor tamaño se tomará mas ó menos en igual proporcion.

8.ªEn las visitas debe inspeccionarse con el mayor cuidado toda señal que pruebe la virtud y pureza de la linfa. Se anotarán los casos en que los granos de vacuna vengan irregularmente adelantados, así como los en que sobrevengan irritaciones locales indebidas, y si en otras inoculaciones con la misma linfa resultasen idénticos accidentes, es indispensable abandonar su empleo.

9.ªSi por cualquier causa se concluyera la provision de linfa ó se inutilizara, se tomarán las medidas necesarias para proveerse de nuevo.

10.ªDeben conservarse cuidadosamente en buen uso las lancetas y demas instrumentos que se emplean para vacunar, y no se hará uso de ellos para otras operaciones quirurgícas.
 

APÉNDICE C

Cuando una persona que en su niñez ha sido perfectamente vacunada es revacunada algunos años despues con linfa de buena calidad, se producen á veces granso que en cuanto á su curso y al de su areola no se diferencian en nada de los de la primera vacunacion. Pero mas frecuentemente el curso de la vacuna y los resultados se modifican por la influencia de la vacuna anterior. Muchas veces sucede que no se forman verdaderos granos, sino tan solo elevaciones papulares rodeadas de areola, que adquiren su máximun de intensidad hacia el 4.º y 5.º dia, declinando despues rápidamente.Y se nota, que si los granos se producen, su forma varia de la del grano normal, siendo de curso mas rápido, tanto que llega á madurarse al 6.º dia ó antes; la areola declina al 7.º ú 8.º dia, y la cicatrizacion se anticipa tambien. En cualquier caso la areola tiende á esparcirse mucho y con poca regularidad: afecta al tejido celular y con poca regularidad: afecta al tejido celular mas que en la primera vacunacion; y á los cambios locales acompaña mucha rasquera, algunas veces cierta irritacion de las glándulas axilares, y otras hacia el 4.º ó 5.º dia un fuerte desarreglo febril.

Casos en que debe procederse á la revacunacion.

1.ºCuando la primera vacunacion ha salido fallida ó incompleta, debe procederse inmediatamente á ella, á no ser que el individuo que haya de revacunarse se halle en malas condiciones: siendo asi se diferirá la operacion para cuando hayan desaparcido etas.

2.ºCuando la vacunacion primaria no haya dejado cicatrices bien marcadas, puede revacunarse en cualquier tiempo.

3.ºSi hay motivos para juzgar que una persona ha sido bien vacunada, puede suspenderse la revacunacion hasta la pubertad; pero pasada esta época, se aconseja la revacunacion cada cinco ó siete años, sin que haya obstáculo alguno para repetir la operacion mas frecuentemente.

Las revacunaciones deben hacerse de granos superiores de brazo directamente, y no con linfa conservada.

Tolosa 24 de Abril de 1871.-El Marqués de Roca-Verde.=D.r Sebastian de Córdoba.=Ramon de Brunet.=Francisco Javier Arámburu.
 

APÉNDICE.

La insensible frecuencia con que desde mucho tiempo há se observan en todos los pueblos de esta Provincia epidémias variolosas, ha llamado sériamente mi atencion; y deseando evitar las funestas consecuencis que causan, he resuelto en sesion de hoy, despues de oida la ilustrada opinion de la "Comision de vacuna", indagar si las vascas del pais sufren la viruela que las es peculiar ó sea el COW-POX, para venir en conocimiento de si su accion en la economia humana preserva mejor de la viruela que la vacuna humanizada ó sea la jenneriana. Con el fin de conseguir este objeto, encargo á V. con el mayor encarecimiento que ayudado del celo humanitario de los Sres. profesores de Medicina, Cirugía y Veterinaria, que no dudo se prestarán á ello muy gustoso, trate de investigar por medio de los labradores de esa jurisdiccion, si las vacas que tienen en establos, han padecido ó padecen alguna vez la enunciada dolencia, rogándoles que cuando la observaren, lo pongna por conducto de Vl. para el 6.º dia de enfermedad, á mas tardar, en mi conocimiento, en la seguridad de que serán gratificados.

A continuacion se indican los síntomas que se notan en las vacas afectadas del COW-POX ó sea virutla, para que los dé V. á conocer á las personas que crea conveniente, previniéndoles que en los meses de Mayo y Junio es cuando mas frecuentemente se presenta.

El animal está inapetente, repugna los alimentos, rumia sin que ascienda el alimento á la boca, dá menos leche y mas delgada; su mirada es triste, tiene calentura y á los 3 ó 4 dias aparecen unos granos parecidos á los de la viruela en el hombre, en la ubre al rededor de los pezones y alguna rara vez en las narices y párpados.

Estos granos (pústulas) se desarrollan en 4 ó 5 dias inquietnado á la vaca: se inflaman en su base y aumentan en tamaño, ofreciendo una depresion en el centro: luego se ponen diafanos y adquieren un color aplomado plateado: mas tarde toma un viso livido el círculo rojo, con dureza de la mama y agitacion del animla, y hácia el duodécimo dia principia la desecacion del grano que es sustituido por una costra espesa y dolorosa cuando se ordeña, la cual cae á los 10 ó 12 dias. Importa mucho no confundir las verdaderas pústulas con unos pequeños botones ó granos puntiagudos que rara vez supuran y constituyen la viruela falsa, la cual es mucho mas frecuente que la verdadera.

Dios guarde á V. muchos años. De mi Diputacion general en la M. N. y L. villa de Tolosa á 6 de Febrero de 1871.-El Diputado general.-Marqués de Roca-Verde.-Por la M.N. y M.L. provincia de Guipúzcoa, su secretario, Joaquin de Urreiztieta.-Sr. Alcalde de.

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Gobierno de la provincia de Guipúzcoa.-Exmo. Sr.-La Junta provincial de Sanidad, me dice con fecha de ayer, lo siguiente:-Exmo. Sr.-"La Junta provincial de Sanidad, se ha enterado minuciosamente de la luminosa memoria que V.E. se ha servido remitirla para su exámen, redactada por la comision nombrada por la Exma. Diputacion forla para propagar el virus varioloso de brazo á brazo, como tambien para su recoleccion y conservacion, y buen éxito de las inoculaciones variolosas; y siendo dicha memoria un trabajo perfecto, nada tiene que oponer esta Corporacion en contra de ella; antes al contrario, faltaria á su deber si dejára de encomiarla y de recomendar á V.E., lo mismo que á la Exma. Diputacion forla, la conveniencia y hasta si se quiere, necesidad de que tan pronto como sea posible, se lleve á efecto en todas sus partes.-Un deber, mas que de cortesia de justicia, impele á esta Junta á significar la mas viva espresion de su reconocimiento á la Comision por tanto bien como procura á la humanidad, desenvolviendo lo medios de evitar que prematuramente corten la existencia de muchos seres, esas epidemias que tan frecuentes son ya, no solo en los paises meridionales, si que tambien en los del Norte. Reciba, pues, la indicada Comision el mas cumplido parabien por su trabajo y permita que esta Junta le dirija un solo consejo, y és: que insista en su propósito y que no deje que decaiga su ánimo; con ambos medios tendrá el gusto de ver coronada su obra, y de haber prestado á sus semejantes uno de los mayores beneficios.-Aun cuando las ideas de las Junta se hallan identificadas con las cosignadas en la parte expositiva de la memoria, se permite no obstante indicar la gran utilidad que resultaría, si se llegára á descubrir en este país el verdadero COW-POX. Con este objeto opina, se debiera recomendar á todos los profesores Veterinarios d ela provincia, que de acuerdo con los dueños de vacas, vean si se presenta algun caso para examinarlo y ensayarlo; mayormente cuando esta Junta tiene noticia de que en la jurisdiccion del antiguo término municipald de esta ciudad ocurrió, que un niño ordeñando una vaca, fué inoculado del verdadero COW-POX. Es cuanto esta Junta tiene el honor de manifestar á V.E. acerca del informe ordenado; devolviéndole á los efectos procedentes la memoria de que se hace mérito."-Lo que tengo el honor de transcribir á V.E. para su conocimiento y por contestacion á su atento escrito fecha 24 de Abril último; acompañanado adjunta la memoria á que alude el anterior informe.-Dios guarde á V.E. muchos años.San Sebastian 13 de Mayo de 1871.-Joaquin de Cabirol.-Exma. Diputacion foral de Guipúzcoa.-Tolosa.


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